Águila real, perdicera, alimoche, buitre leonado, negro y búho real.
Guardianas desde las Cuarcitas: las aves de las sierras y el monte mediterráneo de Cabeza del Buey y La Serena
Entre los extensos horizontes esteparios de La Serena, emergen como bastiones naturales las sierras de Cabeza del Buey, configurando un ecosistema de alto valor ecológico dentro del oeste peninsular. Estos relieves montañosos, cubiertos por monte mediterráneo, matorral, dehesas y pastizales, albergan una extraordinaria diversidad de aves, muchas de ellas catalogadas como especies amenazadas.
Un entorno privilegiado: las sierras de Cabeza del Buey
Tres grandes sierras dominan el paisaje: la Sierra de Tiros, que alberga el segundo pico más alto de la provincia de Badajoz (Pico Tiros, con unos 980 metros), la Sierra del Pedregoso y la Sierra de la Rinconada. Junto a ellas, se alzan cerros testigo como Cabeza de la Almagrera y la Cabezuela, estratégicamente situados entre las sierras mayores y las llanuras cerealistas.
Estos relieves presentan crestones de cuarcita armoricana, ideales para el refugio y nidificación de grandes rapaces rupícolas, y se combinan con zonas de monte bajo, dehesas, pastos, cultivos y humedales (ríos, embalses y arroyos), formando un mosaico ecológico excepcional para la avifauna.
Aves destacadas del monte mediterráneo y rupícola
Las sierras de Cabeza del Buey y La Serena son un santuario natural para algunas de las especies de aves más emblemáticas y amenazadas de Europa occidental. A continuación, se describen las más representativas:
🦅 Águila real (Aquila chrysaetos)
Conservación: Interés especial
El gran emblema de las sierras. Actualmente se cuenta con 3 parejas reproductoras en el término de Cabeza del Buey. Es posible observarla en vuelo desde el casco urbano o en enclaves como el Puerto de la Nava o la Sierra del Aliso.
🦅 Águila perdicera (Aquila fasciata)
Conservación: En peligro
Especializada en sierras tranquilas, esta rapaz de vuelo ágil cuenta con 2 parejas reproductoras en la zona. Muy sensible a las molestias humanas.
🦅 Águila imperial ibérica (Aquila adalberti)
Conservación: En peligro de extinción
Símbolo de la conservación ibérica, la sierra de Cabeza del Buey acoge 3 parejas reproductoras, lo que convierte a este enclave en un núcleo de gran importancia regional.
🦤 Cigüeña negra (Ciconia nigra)
Conservación: Vulnerable
A diferencia de su pariente urbana, esta especie forestal y discreta cría en árboles próximos a zonas húmedas. Existen 2 parejas reproductoras en el municipio. Su población ha sufrido cierto retroceso.
🦅 Alimoche (Neophron percnopterus)
Conservación: En peligro
El más pequeño de los buitres europeos. Nidifica en cortados rocosos, siendo habitual verlos planear en pareja. Se contabilizan 2 parejas en la zona.
🦅 Buitre leonado (Gyps fulvus)
Conservación: Interés especial
Fácilmente observable planeando sobre crestas y cortados. Su número ha aumentado en las últimas décadas, beneficiándose de programas de conservación.
🦅 Buitre negro (Aegypius monachus)
Conservación: En peligro
La mayor rapaz europea. Aunque más escaso, se observa en vuelo cruzando las sierras. Se alimenta de carroña en zonas alejadas y tranquilas.
🦉 Búho real (Bubo bubo)
Conservación: Interés especial
Activo durante la noche. En los meses de diciembre y enero puede escucharse su canto incluso desde el casco urbano, atraído por la abundancia de palomas torcaces. Nidifica en cortados de difícil acceso.
🦅 Azor común (Accipiter gentilis)
Conservación: Interés especial
Ave forestal y esquiva. Caza entre la espesura del monte. Su presencia es más común en zonas con arbolado maduro.
🦅 Halcón peregrino (Falco peregrinus)
Conservación: Interés especial
Velocísimo y especializado en caza aérea. Nidifica en cortados y es posible observarlo en las sierras rocosas del municipio.
🐦 Avifauna forestal y rupícola asociada
Además de las grandes rapaces, estas sierras son hogar de una rica comunidad de aves forestales y rupícolas:
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Currucas (mirlona, rabilarga, cabecinegra)
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Zorzales (charlo, común)
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Paseriformes como el picogordo, mito, herrerillo común y capuchino, carbonero, fringílidos, avión roquero, vencejo común y real, paloma torcaz, tórtola europea, chova piquirroja, entre otros.
La estructura variada del hábitat favorece una gran diversidad, al permitir la coexistencia de especies rupícolas, forestales y termófilas.
Observación de aves y patrimonio rupestre
Desde puntos como la Ermita del Calvario, la Cruz del Siglo XX, la Sierra del Aliso o los cerros testigo (Cabezuela, Almagrera), es posible observar sin dificultad la mayoría de estas especies en cualquier época del año. Además, estas rutas ofrecen un valor añadido: la presencia de abrigos con arte rupestre esquemático, algunos señalizados y visitables, que enriquecen la experiencia natural con un profundo valor cultural y arqueológico.
Un ecosistema que exige atención y respeto
La preservación de este mosaico serrano es vital para garantizar la supervivencia de estas aves. La gestión forestal sostenible, el control del veneno, la protección de zonas de cría, y la promoción de un turismo de naturaleza responsable son herramientas clave para asegurar que estas especies continúen siendo parte del patrimonio natural de Cabeza del Buey y La Serena.
Aquí, donde el monte se eleva sobre la llanura, las rapaces aún reinan sobre las rocas. Conocerlas, protegerlas y disfrutar de su vuelo es una responsabilidad que compartimos con las generaciones futuras.





























