El Castillo de Almorchon se encuentra a unos 9 km al oeste del municipio de Cabeza del Buey, encima de un cerro que sobresale justo en el espacio encontrado entre la Sierra de la Rinconada, al este, y la Sierra de Tiros, al oeste.
El cerro sobre el que se asienta, en sintonía con la zona, presenta tanto ocupaciones prehistóricas como romanas, pero no es hasta época andalusí que se forma una fortaleza rudimentaria en lo alto del lugar, aprovechando que este se encuentra excepcionalmente bien dotado por la naturaleza para fines defensivos.
Su localización puede explicarse debido a que al situarse este en un cerro que además de controlar gran parte del paisaje de la Serena, al norte, también sirve como control del paso mencionado que se crea entre las sierras, al sur.
Ya en la Baja Edad Media, durante el Reinado de Fernando III “El Santo”, el castillo es capturado por los cristianos en 1236, dentro del contexto de la campaña por la conquista de Córdoba (junio de 1236). Una vez bajo control el rey se lo cedería a la Orden del Temple, hasta pasar este a manos de la Orden de Alcántara primero de forma temporal, en 1309, y luego de forma definitiva, en 1333. Durante los siglos XIV y XV el castillo siguió teniendo una importante función militar por su aún situación estratégica.
En los siglos XVI-XVII se convierte en un centro administrativo con fines recaudatorios, especialmente por el tránsito de ganados de La Mesta a la Real Dehesa de la Serena. A partir de este momento va perdiendo importancia y comienza su proceso de abandono y posterior ruina.
Actualmente es una de las estampas más bonitas de Cabeza del Buey, destacando el paso de grullas entre los meses de diciembre y enero, donde cada amanecer y atardecer sobrevuelan y trompetean unas 4000 grullas sobre el castillo.




































