Las joyas aladas del desierto cerealista: la ganga ibérica y la ortega en Cabeza del Buey y La Serena
En el corazón de la comarca de La Serena, en Badajoz, se extienden vastas llanuras esteparias que conforman uno de los ecosistemas más singulares y valiosos de Europa occidental. Este mosaico de cultivos de secano, pastizales y eriales acoge una sorprendente biodiversidad adaptada a condiciones climáticas extremas, y entre sus habitantes más emblemáticos destacan dos especies de aves esteparias poco conocidas pero de gran interés científico y conservacionista: la ganga ibérica (Pterocles alchata) y la ortega (Pterocles orientalis).
Adaptaciones extraordinarias
Ambas especies pertenecen a la familia Pteroclididae y están altamente especializadas para sobrevivir en entornos áridos y abiertos. Poseen un camuflaje extraordinario, plumajes terrosos que las hacen casi invisibles en el suelo. Son aves gregarias, de costumbres discretas, que pasan la mayor parte del tiempo en el suelo, alimentándose de semillas y pequeños brotes vegetales. Uno de los aspectos más fascinantes de su biología es su comportamiento reproductor y, sobre todo, el transporte de agua en las plumas del pecho de los machos, quienes realizan vuelos diarios a charcas o puntos de agua para abastecer a los polluelos.
Un enclave clave para su conservación
Cabeza del Buey y su entorno inmediato, integrado en el espacio protegido de la ZEPA «La Serena y Sierras Periféricas», constituyen uno de los mejores refugios para estas especies en la Península Ibérica. Aquí aún persiste un paisaje agrícola de tipo extensivo y bajo impacto, fundamental para su supervivencia. Durante las primeras horas del día, no es raro observarlas volando en grupos hacia puntos de agua o verlas posadas en barbechos y rastrojos, donde encuentran alimento y refugio.
Estado de conservación y amenazas
Tanto la ganga ibérica como la ortega han sufrido un acusado declive en las últimas décadas. El abandono de prácticas agrícolas tradicionales, la intensificación agraria y la pérdida de hábitats esteparios son los principales factores de amenaza. De hecho, ambas especies están incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y son objeto de seguimiento científico por parte de diferentes programas de conservación regionales y nacionales.
Importancia de la divulgación y la sensibilización
Dar a conocer estas especies discretas y poco mediáticas es clave para fomentar su conservación. El desarrollo de actividades de observación ornitológica responsable, la colaboración con agricultores locales y la inclusión de estas aves en iniciativas de turismo de naturaleza pueden ser aliados estratégicos para compatibilizar desarrollo rural y biodiversidad.













