Mayo, el mes del Sisón en Cabeza del Buey

Desde finales de abril se está dando en Cabeza del Buey uno de los espectáculos más singulares de la naturaleza Europea e Ibérica, el celo del sisón. Esta ave que en tiempos fue muy abundante y ahora se encuentra en serio declive, siendo incluida recientemente en el catálogo de Especies en Peligro de Extinción, que realiza su parada nupcial en estas fechas. Para ello, los bandos de ejemplares que han pasado juntos el invierno se disgregan buscando sus tradicionales territorios de cortejo y cría. Los machos suelen agruparse en pequeños territorios que defienden y marcan celosamente con su corto, sonoro y reiterativo canto, llegando a haber pequeñas luchas para expulsar a otros machos que se acercan a estas áreas, o incluso realizan persecuciones en vuelo. Debido a este comportamiento estas áreas se denominan como lek o cantaderos. En Cabeza del Buey los machos aprovechan los dientes de perro (afloraciones de pizarra) para subirse y realizar su característico canto, con el fin de ser visto y escuchado a una gran distancia para atraer a las discretas hembras que pasan desapercibidas con su críptico plumaje entre los pastizales que poco a poco van adquiriendo los tonos dorados propios de la primavera avanzada. En esta época, los sisones son muy vulnerables ya que se exponen demasiado y suelen estar más distraidos debido al celo. El deber de cada turista de naturaleza, siempre tiene que ser la conservación de la especie, más allá de la mera obtención de una buena fotografía. Por esta razón, se recomienda que venga a las personas que vengan disfrutar de este espectáculo en las estepas de Cabeza del Buey que si observan un cantadero de sisón, no se baje del vehículo, no haga ruidos fuertes y siempre antepongan el bienestar del animal para que podamos seguir disfrutando de este espectáculo durante muchos más años.